lunes, 29 de octubre de 2012

TRINXACADENES 2012

 




Parece ser que no teníamos bastante con hacer la Selénika, teníamos “hambre” de btt y seguimos buscando objetivos. Se nos puso delante La Falconada de Sabadell, pero ya no quedaban inscripciones libres. La otra opción (más exigente) era la Trinxacadenes, solo escuchar el nombre se te ponen los pelos de punta…

 

El domingo 21 de octubre tocaba madrugar. No había opción de recoger el dorsal el día anterior, así que quedamos a las 8h. en Vallromanes para realizar los trámites previos a la salida. Además del “dúo sacapuntas”  (léase Axel y yo) este día contamos con la compañía de mi amigo Antuan y de Santibon, que se estrenaba en esto de las pedaladas. Gerard, un compañero de Club también estaba inscrito, pero no pude hablar con el y su participación era dudosa.


 




La Organización se puso las pilas y a la entrada del pueblo, muy bien señalizado, habían habilitado un parking para poder dejar los coches y descargar las burras. Unos metros más arriba, justo en la pista polideportiva, estaba la recogida de dorsales. Menos mal que la pista estaba techada, porque 15 minutos antes de la salida oficial, programada para las 9h. cayó el diluvio universal. Como sería el chaparrón que no quedó nadie en la línea de salida, ni aquellos bikers que optan a la victoria y hacen cola mucho tiempo antes.





Milagrosamente dejó de llover 5 minutos antes de la salida. Aquí llegó la duda, porque llevábamos todos puesto el chubasquero, pero al dejar de llover, opté por quitarme la prenda, para evitar pasarlo mal en las primeras rampas. Prefería mojarme que tener un buen calentón. Y en cuestión de segundos mis compis hicieron lo propio. Savia elección, pues no volvió a llover durante toda la pedalada. Allí nos encontramos con Gerard, que al final pudo despegarse las sábanas y se lió la manta a la cabeza para dar pedales ¡¡¡bien!!!



Salimos, para variar, desde atrás pero con ganas de remontar posiciones y tirar fuerte desde el principio. La grupeta de 5 enseguida se quedó fraccionada en 2 grupos. Antuan con la bici muleto (su Canyon está en parada técnica por el amortiguador trasero) y Santibon en su primera pedalada “oficial” prefirieron coger un ritmo más tranquilo. Gerard, Axel y yo comenzamos a tirar. Aquella tripleta duró unos 5 km. junta porque yo me descolgué para coger mi ritmo y empezar a guardar fuerzas para lo que vendría, que era bastante exigente…

 

Tras subir bastante cómodo la primera subida, de las seis que tenía la ruta, empezamos a bajar por un senderito fácil y por una pista rápida después. Los dos días de lluvias anteriores habían dejado el firme en mal estado, muy resbaladizo y peligroso. Al llegar a bajo toca remontar por una especie de riera que se convertiría en pista, el tramo más duro del recorrido. Allí nos dejamos media vida, escalando (subir es un eufemismo) aquella dura pista. Aquí tuve que poner pie a tierra antes de que me explotara el corazón y no fui el único. Ya se sabe, mal de muchos, consuelo de tontos…

 

 

Al coronar nos esperaba el primer avituallamiento del día. Aprovecho para llenar la joroba de agua y tomar algo de fruta. La pendiente en este punto se suavizó mucho, seguimos remontando un poco más hasta empezar otro senderito de bajada muy divertido que nos llevaría a tomar la primera decisión del día. Si seguimos recto nos decantamos por el recorrido corto, si giramos a la derecha en subida optaríamos por el temido recorrido largo. La segunda rampa del día había minado las fuerzas y la moral del que escribe, pero el reto de terminar esta pedalada tan reconocida por su dureza era muy apetecible. Evidentemente, giré a la derecha.

 

Tras pasar por un control de paso colocado por la organización, paré a limpiar la transmisión de mi Alma con un poco de agua y la ayuda de una rama. A pesar de que la bici iba hasta el culo de barro, la cadena no dio el más mínimo problema, ni el más pequeño ruido o atisbo de fallo. Las primeras rampas fueron duras, luego se suavizó la pendiente. Creo recordar que pasamos cerca de una hípica, aquí giro a la izquierda y seguimos subiendo. Pregunto a un miembro de la organización cuanto queda de recorrido y me dice que estamos a mitad de la pedalada. No me cuadra nada, ya que el parcial de mi cuenta está en 8 Km. los 8 Km más largos de mi vida. Pero el que estaba equivocado era yo, ya que a causa del barro el sensor del cuenta dejó de funcionar. Consultando el GPS llevába más de 16 Km en las patas.

 

Otra bajada, al principio bastante rápida y fácil que se convertiría en una trampa “mortal” Un senderito exquisito en bajada, en condiciones de seco, pero con barro era una gran putada. Tras hacer un cursillo acelerado de derrapaje y frenar en más de una ocasión con algún árbol, decidimos poner de nuevo pie a tierra para evitar males mayores. Pero esto solo era la antesala de otro pequeño infierno, el que se viviría al remontar la nueva subida. Aquello no era barro, era chocolate. La pendiente y el barro removido no facilitaban las cosas y te dejabas las pocas energías que quedaban en tu cuerpo en aquella pista de patinaje.
 
 

 

Volvemos a bajar, esta vez por una pista rápida, que a veces se cierra mucho, repleta de escalones, con las temidas raíces pero con el piso bastante compactado que dejaba algo de tiempo para relajarse encima de la bici y disfrutar del recorrido. Llegamos al segundo (y último) avituallamiento. Pido agua y me comentan que les queda muy poca y que no pueden dar mucha. Enseño el Kamelbak  y me rellenan un poquito el depósito. Cuando procedo a ponérmela en la espalda noto un pequeño “Tsunami” que recorre mi espalda y mi cuerpo. Otro biker me dice “me parece que no lo has cerrado bien”  Efectivamente, con las prisas había dejado semiabierto el tapón y me duché entero. Avergonzado tiré para delante casi sin agua y con el cuerpo helado por el chapuzón inesperado. Cualquiera pedía agua de nuevo por semejante estupidez…

 

Quedaban 2 subidas de las seis iniciales. Había que poner el cuerpo en modo “endurance” y acabar lo más fresco posible. Durante el recorrido nos encontramos a otros bikers que iban en parejas, llevaban dorsales y unos porta-mapas muy grandes. Paré y les pregunté si estaban haciendo alguna competición. Me comentaron alguna cosa de un raid. Habrá que investigar, tenía buena pinta al combinar bici y orientación. Seguimos y llegamos a una población. No da tiempo a adentrarnos en ella que nos hacen girar a la izquierda por una pista ancha, con bastante tráfico de coches. Rompemos de nuevo por un senderito con mucho sube-baja, para ascender el último escollo para llegar a meta.



Durante la última subida conversamos con un biker local, el cual nos habíamos cruzado en muchas ocasiones durante el recorrido. Me comenta que las dificultades han terminado, que ahora toca una suave bajada hasta el pueblo y cruzar la meta. Al llegar a una urbanización y ponernos los dientes largos porque desde allí se veía la llegada, nos hacen subir otra vez por un tramo de asfalto. Era un pequeño regalo, un tramo totalmente encintado, al más puro estilo circuito XC, que nos llevaría hasta el punto de salida.

 

Antes de cruzar el arco de meta escucho las voces de mis compañeros de fatigas, todos en la meta, dándome ánimos. ¿Cómo es posible que estén todos, si menos Gerard y Axel no me había adelantado nadie más?  La respuesta es que Santi y Antuan optaron por el recorrido corto. No se lo reprocho, el trazado largo era muy duro y más después de estar lloviendo dos días seguidos había que tenerlo muy claro y medir bien las fuerzas. A la llegada, limpieza de bicis, butifarrada y recogida de camiseta técnica. Estas camisetas están muy bien, pero es el obsequio que más repiten las pedaladas últimamente. Si no fuera mucho pedir, voy falto de Culotes, así que sería un detalle que en la próxima ocasión caiga alguno, JUAS!!!



Termino agradeciendo a la Organización el trabajo realizado, aunque se les podría criticar que cerraran el servicio de duchas muy pronto. Nos quedamos sin poder asearnos y tuvimos que volver a casa llenos de barro. Suerte de las toallitas húmedas de mis hijas que llevo en el coche, altamente recomendables en el vehículo de cualquier ciclista. Y destacar el papel de mis compañeros de pedales:


-          Axel, el jodío está fuerte de cojones. Completó el recorrido en menos de tres horas y por poco logra estar en el TOP 100.

-          Gerard. No está en su mejor momento anímico, pero ha nacido para ir en bici. En esta ocasión hizo el recorrido corto, pero dejó su sello al hacer un tiempo muy respetable. No lo vimos en meta, pero nos regaló una foto en la misma salida.

-          Santi. Hace poco que disfruta de su 29er. Axel consiguió que se apuntara a este reto y lo pasó con nota. Tienes que venir más con nosotros figura!!!

-          Antuan. No tenía su “arma” a punto y corrió con el muleto. A pesar de que conocía la dificultad de la prueba (ya ha corrido otros años) se apuntó. A poco que cuide su forma física nos da pal pelo. Cuídate!!!!



Ahora os dejo con los enlaces pertinentes del Track, la pedalada y una foto muy especial, con dos auténticos campeones y Titanes del desierto. Mar, primer clasificada en féminas e Isra (Israel Núñez) segundo absoluto, ambos bikers de Martorell y pertenecientes a mi Club. GRANDES!!!!!

 


Trinxacadenes 2012 by Luichi_CR de luichi_cr en Garmin Connect: Detalles

Web oficial de la Trinxacadenes



Y como siempre, para finalizar, un video de la pedalada que nos ofrece la organización con la ayuda del grupo ciclista QKS de Llum y subido a Youtube por el usuario 11redir :



¡HASTA LA PRÓXIMA!

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